FOSSA ha inaugurado su nueva sede, más de 3.000 metros cuadrados que permite a la empresa, participada por la SETT, dar un salto en su capacidad industrial. La compañía concentra aquí el diseño, la integración, los ensayos y el control de sus satélites. Las instalaciones incluyen una sala blanca, laboratorios, áreas de software y un centro de control, y están preparadas para fabricar hasta 16 satélites en paralelo. Su objetivo es producir más unidades y desarrollar satélites de mayor tamaño.

«El espacio ya es infraestructura crítica. De él dependen las comunicaciones, la observación, la navegación y, cada vez más, la seguridad», ha señalado Julián Fernández, CEO y cofundador de FOSSA. «Gana quien innova más rápido y a menor coste. Y eso no se improvisa: exige una industria propia, con capacidad de producción y de respuesta rápida», ha añadido Fernández.

El vicepresidente del Gobierno, Carlos Cuerpo, acudió a la inauguración y destacó la trayectoria de FOSSA como ejemplo de cómo la innovación, el talento y la perseverancia pueden convertir una idea ambiciosa en una realidad empresarial de impacto internacional.  

Cuerpo enmarcó además el éxito de FOSSA en el crecimiento del ecosistema tecnológico español, uno de los más dinámicos de Europa. Defendió que España cuenta con el talento, las capacidades y el entorno necesarios para impulsar empresas de tecnología avanzada en todo el territorio, y destacó la importancia de seguir reforzando los instrumentos públicos de apoyo al emprendimiento y la innovación. Asimismo, hizo un llamamiento a seguir fortaleciendo la soberanía tecnológica del país a través de sectores estratégicos como el aeroespacial y felicitó al equipo de FOSSA por demostrar que el futuro se construye creando las condiciones necesarias para que las grandes ideas puedan crecer y desarrollarse.

La apuesta de FOSSA por las constelaciones de satélites sitúa a esta empresa en una de las áreas con mayor proyección de futuro dentro de la industria espacial. En este sentido, aseguró que la compañía se encuentra “en el lugar adecuado y en el momento adecuado” para aprovechar las oportunidades del mercado global y auguró un futuro especialmente prometedor para una empresa que ya opera en mercados internacionales y que aspira a desplegar una constelación de 140 satélites en los próximos años.

La compañía diseña y opera tecnología propia para comunicaciones seguras e inteligencia de señales desde órbita baja. Controlar la cadena de valor, desde los componentes y el software hasta la operación de las misiones, le permite adaptar sus soluciones sin depender de terceros en cada fase. Para FOSSA, esa capacidad resulta especialmente importante en proyectos vinculados a la soberanía tecnológica y la defensa.

FOSSA ha lanzado 26 satélites desde su fundación y fue seleccionada en diciembre de 2025 para DIANA, el programa de aceleración de innovación en defensa de la OTAN, por su tecnología de inteligencia electromagnética desde órbita baja. Con esta ampliación, la empresa quiere tener un papel destacado en los próximos proyectos espaciales de defensa de España y sus aliados.

Para financiar esta nueva etapa, FOSSA cerró en junio una ronda de 9,25 millones de euros, en la que ha participado la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), entidad pública adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, con una inversión de 1,5 millones.